¡Novedad! Primera visita gratuita
icon phone 900 053 653
Clínica minifiv 21 julio 2020| By Minifiv

Cómo valoramos la calidad de los embriones

En esta ocasión os vamos a hablar sobre cómo hacemos la selección del mejor embrión para transferir. Una de las dudas más frecuentes entre nuestras pacientes es el número de embriones de que disponemos y la calidad de los mismos, y si llegarán en condiciones óptimas al día de la transferencia embrionaria. Hay que tener en cuenta que los embriones cada día cambian y se dividen, y que la calidad final del embrión depende de parámetros morfológicos y cinéticos, es decir, su aspecto externo y su ritmo de división.

 

Por otro lado, existen dos tipos de embriones: los embriones en células, que tienen 2-3 días de desarrollo, y los embriones llamados blastocistos, que tienen 5-6 días de desarrollo.

La valoración de la calidad embrionaria es el parámetro que se usa para seleccionar el mejor embrión a transferir, y por tanto el de mayor potencial implantatorio.

Para poder determinar la calidad de un embrión se observan y anotan una serie de características morfológicas a lo largo del desarrollo del mismo, esto es, desde el estado de cigoto hasta el momento de su transferencia al útero materno. Es por tanto una combinación de los parámetros morfológicos junto con la cinética (o crecimiento) del propio embrión lo que finalmente nos aportará el valor final de la calidad de cada embrión en particular.

Algunos de los parámetros que se evalúan son:

  • Simetría. Se evalúan las proporciones de cada célula, así como respecto a sus células hermanas.
  • Fragmentación. Los fragmentos son restos citoplasmáticos (material de desecho) que las células expulsan. Se observa el porcentaje, tipo y disposición de estos posibles fragmentos presentes en el embrión.
  • Número de núcleos por célula. Se anotan los núcleos que presenta cada una de las células del embrión.
  • Presencia de vacuolas. Las vacuolas son estructuras que forman la célula para aislar componentes en su interior. Se evalúa el número y tamaño de las mismas en el embrión.
  • Número de células y ritmo de división. Estos dos parámetros están íntimamente ligados, y el uno depende e influye en el otro. Se anotará el número de células presentes en el embrión, el cual vendrá determinado a su vez por el ritmo de división del propio embrión.

Mediante el análisis de estos parámetros morfológicos, el laboratorio de FIV puede asignar una “nota” a cada embrión. De todos los embriones aptos para ser transferidos se elegirán aquellos con una calidad superior, los cuales terminarán siendo introducidos en el útero materno, en base a su poder implantatorio.