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Infertilidad 23 Feb 2017 | By

¿Cuáles son las ventajas de la estimulación ovárica suave?

La técnica de miniFIV, conocida también como microFIV, FIV suave o softFIV, es una forma de realizar el procedimiento de fecundación in vitro (FIV) aplicando dosis mínimas de medicación hormonal. El objetivo fundamental es reducir los efectos secundarios de la estimulación ovárica y obtener óvulos de mayor calidad.Una de las principales diferencias con el protocolo de FIV clásico es la obtención de un menor número de óvulos. Sin embargo, la mejora de la calidad de éstos hace de la miniFIV una técnica con iguales resultados, menores efectos adversos y un precio más asequible.En este artículo hablaremos de los principales beneficios que ofrece la técnica de miniFIV. Para entenderlos, es necesario explicar a grandes rasgos cómo funciona el ciclo ovárico de la mujer.

Ciclo ovárico femenino

Una mujer nace con una cantidad finita de óvulos, aproximadamente 1.000.000. En la pubertad, esta cantidad se reduce hasta más o menos 500.000 óvulos, de los que solo unos 400-500 llegarán a ovular.En cada ciclo menstrual, un grupo de óvulos inicia el camino de maduración que conduce a la ovulación. Sin embargo, solo uno de estos óvulos alcanzará el estadio final. El resto degenerará.Es importante recordar que todo este proceso está regulado hormonalmente. Por tanto, cualquier alteración en el sistema endocrino (sistema de hormonas) puede afectar al ciclo femenino.

Beneficios de la miniFIV

Aunque la miniFIV no es la técnica idónea para todos los casos de infertilidad, ofrece numerosas ventajas, que la convierten en el tratamiento adecuado para muchas mujeres y parejas que buscan el embarazo.A continuación, detallamos las más destacadas:

1) Mayor naturalidad del proceso:

En un ciclo de fecundación in vitro, la mujer recibe medicación hormonal, de tal manera que se altera la regulación propia del organismo. Con este tratamiento, conocido como estimulación ovárica controlada, conseguimos la maduración de prácticamente todos los óvulos que iniciaron el camino hacia la ovulación.Esto significa que estamos actuando en contra de la naturaleza, pues rescatamos de la atresia (muerte celular) aquellos óvulos destinados a degenerar.Con dosis mínimas de medicación hormonal, la estimulación ovárica es menor, lo cual implica una menor alteración de la regulación hormonal propia del organismo. Por tanto, el proceso es más sencillo y parecido al que ocurriría de forma natural.

2) Reducimos el tiempo de medicación:

La estimulación suave no solo se basa en reducir la dosis, sino también el tiempo de tratamiento. Esto aumenta la comodidad de la mujer, ya que la medicación hormonal se administra vía subcutánea (inyecciones) y puede resultar molesto.Por otra parte, emocionalmente, el hecho de que el tiempo de tratamiento sea menor puede resultar un alivio. Así, el estrés emocional y el bienestar de la mujer se ven beneficiados.

3) Menor número de visitas a la clínica:

Durante el proceso de estimulación ovárica, es necesario que la mujer acuda regularmente a la clínica para que el especialista pueda valorar el desarrollo del ovario y la maduración de los óvulos.En estos controles, la mujer se somete a un análisis de sangre y a una ecografía transvaginal.Una menor estimulación ovárica disminuye la necesidad de realizar controles tan frecuentes. Esto hace que el tratamiento sea más llevadero y cómodo.

4) Menores efectos adversos:

La estimulación ovárica fuerte o de altas dosis puede dar lugar a lo que conocemos como síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).Ocurre como consecuencia de una respuesta excesiva del ovario a la medicación hormonal administrada. Puede derivar en aumento de peso, dolor e hinchazón abdominal, mareos, náuseas, vómitos, dificultad para respirar, diarrea…Si la dosis de medicación es baja, difícilmente el ovario responderá de forma agresiva. Es decir, con la miniFIV, reducimos mucho la probabilidad de sufrir el SHO.Por otra parte, puesto que el número de inyecciones necesarias es menor, la posibilidad de irritación de la piel en la zona de aplicación también disminuye.

5) Reducimos el tiempo de quirófano y anestesia:

La obtención de los óvulos para poder realizar la fecundación in vitro se realiza a través de una intervención quirúrgica conocida como punción ovárica. Aunque es una operación sencilla y sin grandes complicaciones, se realiza bajo anestesia, por lo que no está totalmente exenta de riesgos.Puesto que la estimulación ovárica conlleva el desarrollo de un menor número de óvulos, el tiempo necesario para extraerlos del ovario es menor que el dedicado en un proceso de FIV con altas dosis de medicación. Por tanto, la exposición a la anestesia se reduce y la recuperación es más rápida.

6) Tratamiento más económico:

El precio total del tratamiento se ve reducido, no solo porque requiere menos visitas al especialista, sino también por la menor dosis de medicación administrada.El coste de la medicación hormonal para la estimulación ovárica es alto: en un proceso de FIV común, la medicación suele costar alrededor de 1.000-1.200 euros. Si reducimos la dosis, disminuimos también el precio del tratamiento. El coste de la medicación para la miniFIV ronda los 400 euros.

7) Mayor calidad ovocitaria y embrionaria:

La estimulación ovárica hace que parte de los óvulos destinados a la atresia cambie de rumbo y siga evolucionando. En algunos casos, esto puede resultar contraproducente, pues parte de los óvulos rescatados podrían tener mala calidad ovárica.Con bajas dosis de estimulación, el efecto sobre el ovario es menor y, como consecuencia, los óvulos presentan mayor calidad. Esto da lugar a embriones con mayor probabilidad de iniciar el embarazo.

8) Más transferencias únicas:

La transferencia de un mayor número de óvulos aumenta la posibilidad de embarazo, pero también el riesgo de que éste sea múltiple (gemelos, trillizos..). En comparación con el embarazo único, la gestación múltiple puede derivar en mayores complicaciones, tanto para la futura madre como para los bebés.Si la calidad embrionaria es mejor debido a la menor estimulación del ovario, reducimos la necesidad de transferir dos embriones para lograr la gestación. Por tanto, la tasa de embarazo gemelar disminuye.Por otra parte, la dosis baja de medicación permite una mejor receptividad del endometrio (capa uterina donde implanta el embrión para dar inicio al embarazo).

9) Menor estrés emocional:

La medicación hormonal puede afectar al estado emocional de la paciente, por lo que aplicar menor dosis supone una ventaja.Por otra parte, los nervios y ansiedad que genera el tratamiento reproductivo se ven reducidos debido al menor tiempo de estimulación.Todo esto conlleva una disminución de la tasa de abandono de los tratamientos de reproducción asistida.

Como hemos comentado al inicio, las numerosas ventajas de la miniFIV permiten a muchas mujeres y parejas con problemas de fertilidad tener hijos de una forma más natural y menos invasiva. Sin embargo, debemos tener en cuenta que existen situaciones en las que no es posible lograr el embarazo con este procedimiento.El bajo número de óvulos obtenido puede no ser suficiente para lograr la gestación. Aunque las tasas de embarazo no se ven reducidas al aplicar la miniFIV, es posible que se requieran más ciclos de estimulación suave para alcanzar el éxito reproductivo.En cualquier caso, en Minifiv apostamos por la naturalidad y, por esta razón, creemos que el tratamiento de FIV con bajas dosis de medicación hormonal puede ser la solución reproductiva ante numerosos casos de infertilidad.

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