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Fertilidad 13 septiembre 2021| By Minifiv
Comité Editorial Blog miniFIV

Embarazo ectópico: qué es y cómo detectarlo

Hoy dedicamos nuestro blog al embarazo ectópico, una anomalía muy frecuente por la que el embrión no llega a implantarse en el útero y se desarrolla fuera de este. Este tipo de patologías comportan graves riesgos tanto para el embrión como para la madre, por eso hablamos de gestaciones no evolutivas. Nos lo explica con más detalle en este artículo la doctora Nereida Galajares, ginecóloga de MiniFIV.

¿Qué es un embarazo ectópico?

El embarazo ectópico es cualquier implantación embrionaria fuera de los límites de la cavidad endometrial. La localización más frecuente es en las trompas uterinas (90-95%). No obstante, existen otras posibles como el ovario, el cuello del útero, el cuerno uterino o, incluso, la cavidad abdominal.

Los factores que aumentan el riesgo de sufrir una gestación de este tipo son, principalmente, el antecedente de una enfermedad inflamatoria pélvica (infección vaginal que asciende por el útero a las trompas obstruyéndolas como secuela a largo plazo), una cirugía pélvica previa, la endometriosis, miomas uterinos, la edad materna avanzada, el antecedente de embarazo ectópico previo, el DIU, el tabaco, etc. Parece que tras tratamientos de reproducción asistida como la FIV también aumenta la frecuencia de embarazo ectópico.

¿Cómo se detecta?

La sospecha diagnóstica de esta entidad se realiza cuando, al realizar una ecografía tras un test de embarazo positivo, no encontramos un saco gestacional dentro del útero. Posteriormente, se inician controles analíticos seriados cada 48-72h de los niveles de hormona de embarazo (B-HCG). El patrón de ascenso de esta hormona está alterado cuando la gestación se encuentra ubicada fuera de la cavidad uterina. Finalmente, conforme avanza la gestación ectópica, suele verse claramente en la ecografía una imagen de embarazo ubicada fuera del endometrio, confirmándose por tanto el diagnóstico.

Existen síntomas que pueden aparecer durante una gestación ectópica y que pueden guiarnos en la sospecha diagnóstica. Se trata, principalmente, de dolor abdominal intenso acompañado o no por sangrado vaginal.

Tratamiento del embarazo ectópico

Las gestaciones ectópicas, dado que se encuentran ubicadas en un lugar de la anatomía en el que no se puede desarrollar correctamente la placenta son, por definición, no evolutivas. Por tanto, tenemos que realizar un tratamiento para detener su desarrollo de la forma menos invasiva posible. En muchos casos, incluso, el embarazo ectópico se detiene espontáneamente y se resuelve sin que hagamos ningún tratamiento. Es por ello que, en los casos más leves, podemos optar por seguir una conducta expectante. Es decir, esperando a que la regresión espontánea del cuadro clínico se produzca mientras hacemos una estrecha vigilancia con ecografías y analíticas.

En otros casos, en cambio, tendremos que decidir entre llevar a cabo un tratamiento médico o quirúrgico del embarazo ectópico. El tratamiento médico consiste en la administración de una medicación inyectada llamada Metotrexato. En el caso de no conseguir resolver la situación, se puede repetir su administración. El principal inconveniente es que, por su toxicidad, habrá que esperar 6 meses desde el tratamiento hasta iniciar la búsqueda de gestación de nuevo.

Finalmente, la otra opción de tratamiento existente es la cirugía. Esta se efectúa por vía laparoscópica preferentemente y, habitualmente, obliga a la extirpación total de la trompa en la que se ubica el embarazo ectópico para lograr eliminarlo por completo (salpinguectomía). En cambio, en algunos casos señalados, podremos evacuar el embarazo ectópico de la trompa sin extirparla. Sin embargo, existen dudas de que la trompa mantenga intacta su anatomía y su función después de la intervención (salpingostomía).

Complicaciones derivadas del embarazo ectópico

La principal complicación que puede surgir durante un embarazo ectópico es la rotura del mismo. Habitualmente, se produce de forma súbita y si no se corrige rápidamente puede tener consecuencias graves. Por ello es muy importante su diagnóstico precoz. Este permite extremar la vigilancia y optar por el tratamiento más aconsejable y seguro en cada caso.

Otra de las consecuencias a largo plazo de la gestación ectópica es su riesgo de recurrencia, que puede llegar a ser del 20-40% y limitar las opciones reproductivas de la paciente.

En conclusión, el embarazo ectópico es una patología frecuente. Debemos diagnosticarla de forma precoz para evitar complicaciones y poder priorizar el tratamiento más conservador con la fertilidad posible en cada caso.

Ante cualquier anomalía en vuestra gestación, en miniFIV estamos a vuestra disposición para resolver dudas y realizar las pruebas necesarias.