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Clínica minifiv 1 julio 2021| By Minifiv

Pruebas de fertilidad femenina: cómo saber si puedo tener hijos

Realizarse pruebas de fertilidad es fundamental cuando una pareja no logra el embarazo después de estar más de doce meses manteniendo relaciones sexuales sin protección. Las causas de la infertilidad pueden ser de origen femenino, masculino o una combinación de ambos. El test de fertilidad también debe hacerse cuando una mujer soltera o parejas de mujeres deciden ser madres mediante los tratamientos de reproducción asistida. Pero ¿en qué consisten las pruebas de fertilidad? En el artículo de hoy, hablaremos sobre las distintas pruebas de fertilidad femenina y explicaremos cada una de ellas.

 

Principales pruebas de fertilidad femenina

 En primer lugar, el ginecólogo realiza una valoración sobre el estado general de la salud de la mujer, sus antecedentes personales y familiares, y otros factores que pueden repercutir en la fertilidad como son los hábitos de vida y el tipo de alimentación. De esta forma, se obtiene la historia clínica de la paciente y se le indican las pruebas de fertilidad que debe realizarse.

 

Las principales pruebas de fertilidad femenina son:

  • Ecografía transvaginal y citología
  • Análisis hormonal
  • Histerosalpingografía (HSG)
  • Estudio del cariotipo
  • Histeroscopia (HSC)
  • Biopsia endometrial

 

¿En qué consisten las pruebas de fertilidad femenina?

 

  1. Ecografía transvaginal y citología

 La primera prueba de fertilidad consiste en una exploración del aparato reproductor de la mujer. Para ello, se realiza una ecografía transvaginal para analizar el estado de la vagina y del útero, y comprobar el funcionamiento de los ovarios. Esta prueba permite elaborar un recuento de folículos antrales (RFA) durante los primeros días del ciclo menstrual para evaluar la reserva ovárica. También es recomendable hacer una citología que sirve para descartar posibles infecciones o lesiones de las células vaginales y del cuello del útero.

 

  1. Análisis hormonal 

Las alteraciones a nivel hormonal pueden afectar al ciclo menstrual, causando infertilidad femenina. Para comprobar que no existen estos problemas se estudian las siguientes hormonas de la mujer:

 

  • Hormona foliculoestimulante (FSH): es una gonadotropina liberada por la hipófisis que sirve para conocer la reserva ovárica. Los valores adecuados se sitúan entre 3 y 9 mUI/ml, mientras que los que se encuentran por encima de 13-15 mUI/ml indicarían un mal pronóstico reproductivo.
  • Hormona luteinizante (LH): la produce también la hipófisis, y ayuda a obtener información sobre cómo funcionan los ovarios y la ovulación. Al principio del ciclo, su valor en sangre debe situarse entre 2 y 10 mUI/ml.
  • Progesterona: es segregada por el ovario tras la ovulación y permite saber si se ha liberado el óvulo o si existen problemas de anovulación. En torno al día 21 del ciclo menstrual, los niveles adecuados deben ser superiores a 5-10 ng/ml.
  • Estradiol: es producido por el ovario y sirve para valorar el desarrollo de los folículos, el endometrio y la reserva ovárica. Si se sitúa por encima de los 100 pg/ml, indicaría posibles problemas a nivel reproductivo.
  • Hormona antimulleriana (AMH): es liberada por los folículos ováricos y su índice es proporcional al número de óvulos que hay en el ovario. Los valores de una buena reserva ovárica se encuentran entre 0,7 y 3,5 ng/ml, mientras que aquellos inferiores a 0,7 ng/ml determinarían una pronta menopausia.

 

Según los especialistas, lo más habitual es realizar el análisis hormonal entre el segundo y quinto día del ciclo menstrual. La única excepción es la progesterona, cuyo estudio debe hacerse en torno al día 21 del ciclo para averiguar si se ha producido ovulación.

 

  1. Histerosalpingografía (HSG)

 Otra de las pruebas de fertilidad más conocidas es la histerosalpingografía (HSG), en la que se estudia la estructura del útero mediante rayos X. Además, permite conocer la permeabilidad de las trompas de Falopio, lugar donde el óvulo y el espermatozoide se fusionan y dan lugar al embrión. Si las trompas están obstruidas, será necesario optar por una fecundación in vitro (FIV) para lograr el embarazo.

 

  1. Estudio del cariotipo

 Este test de fertilidad sirve para detectar posibles anomalías en el número o la estructura de los cromosomas causantes de la infertilidad femenina. Se realiza mediante un análisis de sangre para estudiar los glóbulos blancos o linfocitos. Este estudio está recomendado en casos de abortos y fallos de implantación embrionaria recurrentes.

 

  1. Histeroscopia (HSC)

 Se trata de una prueba de fertilidad que, con la ayuda de un histeroscopio (un tubo delgado con una cámara), diagnostica alteraciones en el útero y el endometrio, como pólipos y miomas. También permite determinar la causa por la que no se consigue el embarazo, y está especialmente indicada en casos de abortos espontáneos y antes de empezar cualquier tratamiento de fertilidad.

 

  1. Biopsia endometrial

 La biopsia endometrial es un estudio que consiste en tomar una muestra del tejido del endometrio mediante un catéter de biopsia para que el médico especialista pueda analizar si hay alguna anomalía a nivel celular. Esta prueba de fertilidad femenina que puede recomendarse en casos de fallos de implantación para saber si el endometrio está receptivo.

 

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